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domingo, 1 de junio de 2025

¿Cómo influye la lectura crítica en las notas que sacas en la universidad?

Tengo alumnos a los que les cuesta leer textos universitarios. Esto es un problema ya que en mis clases leer es imprescindible. Lo que para algunos es fácil y natural, para otros supone un gran esfuerzo. La capacidad de leer textos complejos, una habilidad útil en muchos ámbitos, es especialmente necesaria en el entorno universitario.

En un artículo que acabamos de publicar, hemos investigado hasta qué punto la capacidad lectora se relaciona con las notas universitarias (Incera et al., 2025). Hay muchas formas de medir la comprensión lectora, pero una conclusión importante de nuestro estudio es que las encuestas (preguntar a los alumnos sobre sus capacidades lectoras) no predicen el rendimiento académico, mientras que las evaluaciones (utilizar un test de comprensión lectora) si que predicen las notas universitarias. Los alumnos con menos habilidades lectoras pueden no ser conscientes de hasta qué punto su falta de comprensión influye en su forma de estudiar y repercute en sus notas. Las universidades tienen recursos para apoyar a estos estudiantes, pero primero es necesario que los alumnos sean capaces de determinar que necesitan ayuda. Un test de comprensión lectora accesible y fácil de usar podría ayudar a determinar qué alumnos podrían beneficiarse de los recursos disponibles en la universidad.

En la actualidad los test objetivos de lectura crítica que predicen el rendimiento académico son largos y caros. Nuestro siguiente objetivo es desarrollar un test que sea gratis, se pueda completar de forma fácil, y permita a los alumnos evaluar sus propias capacidades y poder determinar qué servicios disponibles en la universidad podrían beneficiarlos.


Sara Incera, Ph.D.

Con la ayuda adecuada todo se puede conseguir
(Foto de Lori Burkert)

miércoles, 1 de abril de 2020

¿Cómo editar un manuscrito en inglés?


Muchos de mis manuscritos son en inglés. Tengo un colaborador cuyo primer idioma es el Farsi y me resulta muy fácil editar lo que escribe. Sin embargo, con mis colaboradoras de la Universidad de Oviedo la cosa cambia, tengo que esforzarme mucho para no pensar en español y poder editar lo que “no suena” del todo inglés. Muchos errores de escritura de bilingües que escriben en su segunda lengua vienen de las estructuras sintácticas y formas de hablar de su primera lengua.

El objetivo de la escritura científica es comunicar información de la forma más clara y concisa posible, evitando grandilocuencias y clichés (Yang, 1995). Muchos investigadores no son nativos ingleses, pero utilizan esta lengua para publicar en revistas internacionales. La transferencia lingüística (el uso de los elementos propios de un idioma al utilizar otro) influye en las estrategias de lectura de las personas bilingües (Lallier & Carreiras, 2018). La combinación específica de las lenguas que hablas determina la forma en que lees y escribes en cada idioma. Por ejemplo, en español las frases tienen una media de nueve palabras más que en inglés (Simpson, 2000). Cuando empecé a escribir en inglés, Dave se pasaba la vida cambiando mis comas a puntos.

En manuscritos escritos por españoles muchos de los errores me suenan bien porque son transferencias de mi lengua nativa. Son errores que yo también podría haber cometido, así que me tengo que esforzar el doble. Para mí es mucho más fácil editar textos escritos en inglés por gente cuyo idioma nativo no es el español. De todas formas, aunque editar el manuscrito sea un poco más difícil, colaborar merece la pena porque investigar con gente de la tierruca es mucho más divertido :D

domingo, 1 de diciembre de 2019

¿Cómo utilizar la inteligencia artificial en la psicología del lenguaje?

En mi laboratorio queremos utilizar la inteligencia artificial para investigar temas de psicología del lenguaje. La inteligencia artificial es el campo de la informática que estudia si las máquinas piensan como seres humanos. Una subdisciplina de la inteligencia artificial es el aprendizaje automático, que se define como la capacidad que tienen las máquinas de recibir un conjunto de datos y aprender por sí mismas las relaciones entre los datos. Además de para vender cosas, el aprendizaje automático se puede utilizar para salvar vidas.

Si entrenas a un ordenador con textos escritos por muchas personas en distintas redes sociales, el ordenador puede aprender cómo ciertas características del lenguaje escrito se asocian con ciertos comportamientos. Hasta ahora en psicología nos hemos centrado en explicar las causas del comportamiento, pero gracias al aprendizaje automático vamos a poder predecir cómo se van a comportar las personas (Yarkoni & Westfall, 2017). Por ejemplo, analizar textos usando el aprendizaje automático puede ser una forma eficaz de predecir quién tiene más riesgo de suicidio (Torous & Walker, 2019). Una parte importante del aprendizaje automático es que primero hay que entrenar al ordenador con ejemplos de los datos que luego quieres que sea capaz de predecir. Para poder entrenar al ordenador a decidir si una persona tiene riesgo de suicidio, hay que conseguir una base de datos en la que tengamos muchos textos y sepamos si los autores se han intentado suicidar o no. Además, tenemos que ser capaces de acceder a textos nuevos para poder predecir si los autores tienen riesgo de suicidio.

Aunque el aprendizaje automático parezca complicado, la verdadera dificultad de estos proyectos es encontrar la base de datos adecuada para poder entrenar al ordenador. Una vez que se completa la fase de entrenamiento, es posible predecir el comportamiento de otras personas analizando los textos que han escrito. Cuantos más datos se tengan mejor va a ser capaz el ordenador de determinar la relación entre lo que las personas escriben y cómo se van a comportar. En mi laboratorio el siguiente objetivo es encontrar los datos adecuados para predecir comportamientos de riesgo analizando lo que escribe la gente. 

viernes, 1 de marzo de 2019

¿Son los emoticonos un lenguaje universal?


Cuando nos comunicamos a través de mensajes de texto es importante poder expresar nuestras emociones. Una opción es usar onomatopeyas pero, de la misma forma que el gallo hace “kikiriki” en español y "cock-a-doodle-doo" en inglés, la gente se ríe “je je” en español y “he he” en inglés. Una alternativa que parece ser universal son los emoticonos. Cuando mi madre (española) y mi suegra (americana) se mandan mensajes, añaden un montón de sonrisas, corazones, y signos de exclamación que no necesitan traducción. Al parecer gente de distintos países, y con distintas lenguas, no tiene problemas para entender el significado de los emoticonos.

Los usos culturales de los emoticonos pueden ser distintos. Por ejemplo los japoneses, para los que ser educado es muy importante, utilizan más emoticonos que los americanos (Kavanagh, 2016). Sin embargo, la interpretación de su significado parece ser equivalente independientemente de la lengua y la cultura. Las compañías de teléfono han estandarizado los emoticonos, con lo que se están convirtiendo en símbolos que todo el mundo reconoce. Está surgiendo un lenguaje universal que puede derribar barreras lingüísticas (Azuma & Ebner, 2018).

Las cosas triviales son muy fáciles de transmitir con emoticonos, pero (en mi opinión) cuando quieres mandar un mensaje serio no aportan mucho. Por ejemplo, si mandas un mensaje a alguien preguntando por un enfermo, los emoticonos parecen fuera de lugar. Aunque los haya tristes, como la cara llorando, parecen demasiado banales para un mensaje sobre un tema importante. La posibilidad de eliminar barreras lingüísticas es interesante, pero no estoy segura de que los emoticonos vayan a ser lo suficientemente sofisticados como para escribir sólo con ellos. Yo los considero una connotación que puede aportar mucho a la comunicación escrita, pero no un lenguaje en sí mismos.

viernes, 1 de junio de 2018

¿Cómo puedes aumentar tu motivación para escribir?

Uno de mis objetivos para este verano es escribir mi primer artículo en solitario. He escrito muchos artículos en colaboración con otros autores, pero esta es mi primera vez sola.

Desde el punto de vista de la psicología cognitiva, hay algunas estrategias que pueden aumentar tu motivación para escribir (Bruning & Horn, 2000). (1) Lo primero es escribir sobre temas que te interesen a nivel personal, estar implicada en el tema es importante para mantener la motivación. El artículo que quiero escribir es sobre metodología y bilingüismo, dos de mis temas favoritos, así que esta parte la tengo dominada. (2) La segunda manera de mantenerse motivada es escribir para diferentes públicos. Aunque mi artículo es para una publicación científica, pienso escribir un blog con los resultados, lo que me mantiene entretenida y me ayuda a cambiar de registro. (3) Además, cuando te pones a escribir es muy útil dividir la tarea en distintas partes. Yo me he hecho un guión con tres partes distintas (tres metodologías) y he organizado los artículos que pienso citar en cada una de las secciones en archivos separados en mi ordenador. (4) También es importante ponerte objetivos y monitorizar tu progreso. Pienso darme unas cinco semanas para escribir este artículo: la primera para leer la bibliografía y redefinir la estructura, luego una semana por sección, y la última semana para editar y revisar el manuscrito. (5) Por último, es importante crear un ambiente emocional positivo en el que evitar la ansiedad y el estrés. Estoy sentada en un sitio muy acogedor, con un chocolate caliente, y veo los árboles desde la ventana.

Estas ideas son bastante generales, así que cada uno tiene que encontrar su forma personal de implementarlas. Yo por mi parte, ¡estoy lista para ponerme a escribir! :D

viernes, 20 de abril de 2018

¿Cómo podemos aprender a sintetizar mejor?

Acabo de leer en las noticias que comer pasta ayuda a perder peso, pero hace no mucho comer pasta era la mejor forma de ganar peso. Actualmente hay mucha gente aburrida con las recomendaciones “científicas.” Lo que hoy se considera perjudicial mañana es lo mejor del mundo y viceversa. El problema es que en la mayoría de los casos la realidad es mucho más compleja de lo que se transmite en los titulares. ¿Cómo podemos intervenir para ayudar a la gente a integrar información contradictoria? Cuando leemos diferentes textos, con perspectivas opuestas, es difícil encontrar una solución.

Según un nuevo estudio, es posible mejorar la habilidad de los estudiantes para integrar dos textos opuestos sobre un tema conflictivo (Mateos, Martín, Cuevas, Villalón, Martínez & González-Lamas, 2018). El objetivo es enseñar a la gente a seleccionar la información necesaria para llegar a una conclusión que integre los dos puntos de vista, que recoja argumentos y contrargumentos y vaya más allá de una posición simplista. Tengo que recalcar que los autores del artículo concluyen que sólo se observa una mejora en la capacidad de los estudiantes de integrar los textos cuando las instrucciones enfatizan de forma explícita la importancia de sintetizar varias fuentes y además se centran en cómo abordar el proceso de integración. Sin toda esta guía y apoyo por parte del profesor, la mayoría de los alumnos escogen un punto de vista y rechazan la opinión contraria.  

En un mundo en el que estamos siendo constantemente bombardeados con información contradictoria, ¿cómo podemos llegar a conclusiones razonables? Necesitamos aprender a explorar las distintas perspectivas de un problema para buscar soluciones útiles. Ser capaz de contrastar información contradictoria es una habilidad muy importante. Tenemos que saber integrar información de diferentes fuentes para poder formarnos una opinión crítica de lo que pasa en el ámbito académico y en las noticias. Después de leer con calma los pros y los contras, en mi casa hoy cenamos pasta.

(Muchísimas gracias a Ruth Villalón por sus sugerencias y matizaciones :D)

Datos personales

Mi foto
Sara Incera obtuvo la Licenciatura en Psicología en la Universidad de Salamanca, el Doctorado en Psicología en la Cleveland State University, y actualmente reside en Lexington (EEUU) donde trabaja como profesora universitaria en la Eastern Kentucky University.

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