Mostrando entradas con la etiqueta Relativismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relativismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de enero de 2022

¿Es hablar en español bueno para la salud?

En un artículo recién publicado, la Dra. Llabre presenta una idea fascinante. Según la Hipótesis del Lenguaje, es posible que hablar español sea una forma de reducir el estrés y prevenir la muerte por enfermedades cardiovasculares (Llabre, 2021). A pesar de que la población Hispana/Latina de Estados Unidos tiene muchos factores de riesgo, su tasa de mortalidad debida a enfermedades cardiovasculares es más baja que la del resto de la población (Benjamin et al., 2017). 

Ciertas características del español pueden servir como protección contra el estrés:
- La distinción ser/estar no existe en inglés. En español es posible distinguir claramente entre una emoción momentánea (estar triste) y algo permanente (ser un triste).
- Añadir “ito” o “ita” para hacer algo pequeño no es posible en inglés. En español se puede reducir la magnitud de un problema utilizando el lenguaje.
- El idioma con más “palabras felices” es el español (Dodds et al., 2015). Esto se descubrió en un estudio con 10 idiomas distintos en el que se analizaron muestras tanto de Twitter, como de libros y de la web.
- La forma “se rompió” no se suele usar en inglés. Los hablantes de inglés recuerdan mejor quién “tuvo la culpa” de un accidente que los hablantes de español (Fausey & Borodistky, 2010).

Ser capaz de expresar emociones es bueno para la salud. Es posible que las características de ciertos idiomas hagan que sea más fácil expresar las emociones. La estructura del español ayuda a sus hablantes a expresar las emociones de forma más positiva. Aunque se necesita investigar más, los resultados hasta la fecha parecen indicar que hablar español puede ser beneficioso para la salud.

martes, 1 de junio de 2021

¿Guardas los boles con los platos o con las tazas?

Dave y yo no nos ponemos de acuerdo en dónde guardar los boles. Tenemos dos armarios: uno con tazas y otro con platos. A mí me parece que un bol (también llamado tazón) debería ir con las tazas. A Dave le parece que un “bowl” (en inglés un plato hondo) debería ir con los platos.

Las categorías que utilizamos para organizar objetos no son equivalentes en distintos idiomas. Para que una categoría sea adecuada (Kemp & Regier, 2012) tiene que mantener el equilibrio entre simplicidad (tener demasiadas categorías no sería eficiente) e información (no proporcionar suficiente detalle llevaría a confusión). Lo interesante es que este equilibrio se puede obtener organizando los conceptos de muchas formas distintas. Desde el punto de vista de las traducciones, hay investigaciones que se han centrado en buscar formas automáticas y eficientes de equiparar conceptos en distintos idiomas (Ngai, Carpuat, & Fung, 2002). Sin embargo, desde el punto de vista del procesamiento bilingüe, a día de hoy no sabemos qué mecanismos neurocognitivos facilitan la generalización de conceptos entre idiomas. Lo que sí que se ha visto es que la actividad cerebral asociada al significado de las palabras puede ser similar en distintas lenguas. Además, la forma en que procesas una palabra (superficial o profunda) marca el nivel de generalización de ese concepto entre idiomas (Sheickh, Carreiras, & Soto, 2021).

El idioma que hablas influye en las categorías que usas. Las palabras que utilizamos influyen en cómo pensamos y organizamos los conceptos. En mi casa puedes encontrar boles en el armario de las tazas o en el de los platos, dependiendo de a quien le cuadre vaciar al lavavajillas :D


viernes, 1 de marzo de 2019

¿Son los emoticonos un lenguaje universal?


Cuando nos comunicamos a través de mensajes de texto es importante poder expresar nuestras emociones. Una opción es usar onomatopeyas pero, de la misma forma que el gallo hace “kikiriki” en español y "cock-a-doodle-doo" en inglés, la gente se ríe “je je” en español y “he he” en inglés. Una alternativa que parece ser universal son los emoticonos. Cuando mi madre (española) y mi suegra (americana) se mandan mensajes, añaden un montón de sonrisas, corazones, y signos de exclamación que no necesitan traducción. Al parecer gente de distintos países, y con distintas lenguas, no tiene problemas para entender el significado de los emoticonos.

Los usos culturales de los emoticonos pueden ser distintos. Por ejemplo los japoneses, para los que ser educado es muy importante, utilizan más emoticonos que los americanos (Kavanagh, 2016). Sin embargo, la interpretación de su significado parece ser equivalente independientemente de la lengua y la cultura. Las compañías de teléfono han estandarizado los emoticonos, con lo que se están convirtiendo en símbolos que todo el mundo reconoce. Está surgiendo un lenguaje universal que puede derribar barreras lingüísticas (Azuma & Ebner, 2018).

Las cosas triviales son muy fáciles de transmitir con emoticonos, pero (en mi opinión) cuando quieres mandar un mensaje serio no aportan mucho. Por ejemplo, si mandas un mensaje a alguien preguntando por un enfermo, los emoticonos parecen fuera de lugar. Aunque los haya tristes, como la cara llorando, parecen demasiado banales para un mensaje sobre un tema importante. La posibilidad de eliminar barreras lingüísticas es interesante, pero no estoy segura de que los emoticonos vayan a ser lo suficientemente sofisticados como para escribir sólo con ellos. Yo los considero una connotación que puede aportar mucho a la comunicación escrita, pero no un lenguaje en sí mismos.

sábado, 1 de diciembre de 2018

¿Qué género tienen los instrumentos musicales?

Hace unos años, en una reunión del laboratorio del lenguaje, una de mis compañeras que está interesada en la relación entre la música y el lenguaje nos explicó que los instrumentos tienen género. De la misma forma que es posible percibir si una voz es masculina o femenina, es posible percibir si un instrumento musical es masculino o femenino. En Estados Unidos la gente considera ciertos instrumentos (flauta, arpa…) femeninos y otros (trombón, tambor…) masculinos (Griswold & Chroback, 1981). 

La pregunta es: ¿Qué género tienen los intrumentos como la tuba? Según los americanos es masculina. Siempre la tocan los chicos, es grande, pesada, y grave (Stronsick, Tuft, Incera, and McLennan, 2017). Sin embargo, en español la tuba tiene género gramatical femenino. A mí me parecía que los españoles iban a considerar el género de los instrumentos musicales según su artículo gramatical. A mis colaboradores estadounidenses les parecía que iban a considerarlo según sus otras características (tamaño, sonido…). Para contestar a esta pregunta decidimos hacer un experimento. Comparamos las respuestas de ingleses nativos de Cleveland y españoles nativos de Santander. Los resultados de esta investigación acaban de salir publicados en la revista “Mind & Language” (Incera, McLennan,Stronsick, & Zetzer, 2018). Al final no teníamos razón ninguno. 

Los españoles utilizan toda la información a su disposición y consideran “neutros” (ni claramente masculinos ni claramente femeninos) los instrumentos con un género gramatical que no coincide con sus otras características. Estos resultados indican que la gramática, concretamente el artículo que va delante de la palabra, influye en cómo los españoles conceptualizan el género de objetos inanimados. La forma en que hablamos influye en cómo pensamos.

Datos personales

Mi foto
Sara Incera obtuvo la Licenciatura en Psicología en la Universidad de Salamanca, el Doctorado en Psicología en la Cleveland State University, y actualmente reside en Lexington (EEUU) donde trabaja como profesora universitaria en la Eastern Kentucky University.

Entrada destacada

Blogueando en Español

Esta es la primera entrada de “Blogueando en Español”, un espacio en el que quiero escribir sobre temas de psicología del lenguaje, bilingü...