Usar una palabra de forma más amplia de lo que es apropiado (sobreextensión lingüística) es un fenómeno común en la adquisición del lenguaje infantil. Las sobreextensiones lingüísticas suelen ocurrir entre los dos y tres años (Baihaqi, 2020). A los dos años los niños saben muchas palabras, pero aún no tienen claro los límites de las categorías que representan (Gershkoff-Stowe, Connell, & Smith, 2006). Se ha argumentado que estas sobreextensiones lingüísticas son una estrategia comunicativa que ayuda a los niños a comunicar lo que quieren decir incluso cuando no saben la palabra adecuada para ello (Wałaszewska, 2011).
Aunque usar palabras de forma generalizada es técnicamente incorrecto, hay que tener en cuenta que estas sobreextensiones forman parte del proceso normal de adquisición del lenguaje. De hecho, es una estrategia útil que permite a los niños comunicar conceptos que aún no saben.

