La mayoría de las palabras inglesas vienen del latín o de las lenguas germánicas, estos dos grupos de palabras se usan en contextos diferentes. Por ejemplo, en los textos expositivos hay más palabras con origen latino que en los textos narrativos. También se ha visto que los adultos y los alumnos de instituto usan más palabras latinas que los alumnos de primaria (Bar-Ilan & Berman, 2007). En inglés, las palabras germánicas se aprenden antes y son esenciales en la infancia, mientras que las palabras latinas son más relevantes en la adolescencia y la edad adulta. Además, los que aprenden inglés como segunda lengua lo hacen con vocabulario más avanzado que suele ser latino (Hernandez et al., 2021).
En inglés muchas palabras emocionales tienen raíces germánicas (happiness / felicidad, anger / enfado, fear / miedo, sadness / tristeza) lo que puede estar relacionado con el hecho de que en inglés como segunda lengua las emociones sean menos intensas. La etimología de las palabras influye en cuándo las aprendemos y en cómo las procesamos.
