lunes, 1 de marzo de 2021

¿Influyen los morfemas en la traducción de palabras?

El 17 de marzo, día de San Patricio, Dave y yo celebramos nuestro aniversario. En el papel donde Dave escribió la versión española de sus votos de bodas (también tenemos la versión en inglés) hay una parte que me llamó la atención: “…Mi vida ha obtenido un nuevo sentido desde que te conozco. Por estas razones, y muchas más, te escojo para que seas mi amiga, mi amante amor, la madre de mis hijos, y mi esposa.” Se ve que alguien le dijo que utilizara la palabra amor en vez de amante.

Los morfemas son las unidades más pequeñas con significado. Los prefijos, infijos, o sufijos son morfemas que sirven para formar palabras derivadas. Al estudiar cómo los morfemas influyen en los que están aprendiendo una segunda lengua, se ha descubierto que los que tienen menos nivel se fijan más en los morfemas que los que entienden mejor el idioma (Casalis, Commissaire, & Duncan, 2014). Al reconocer palabras en tu lengua nativa sueles procesar la palabra entera más rápido que los morfemas que la componen (Giraudo & Orihuela, 2015). Sin embargo, también se ha visto que tanto los monolingües como los bilingües procesan los morfemas al reconocer palabras. Cuando los morfemas son parecidos en los dos idiomas, los bilingües se benefician de la situación y los procesan más rápido (Comesaña et al., 2018).

Aunque las palabras amor y amante tienen la misma raíz, las connotaciones de lo que significan en el contexto de una pareja son bastante distintas. Habría sido un bombazo si Dave me llega a llamar “su amante” en frente de toda mi familia, aunque conociéndolos es probable que les hubiera hecho gracia. Utilizar la raíz de una palabra para entender su significado suele ser razonable, pero hay que tener cuidado porque a veces el significado cambia de forma radical.

lunes, 1 de febrero de 2021

¿Influyen tus ideas políticas en la forma en la que escribes?

Hace poco ha sido la inauguración en Estados Unidos del presidente Joe Biden. En su discurso inaugural habló de lo importante que es estar unidos como país y de que quiere ser el presidente de todos los estadounidenses. Sin embargo, hay muchos ejemplos en las redes sociales de lo difícil que es este objetivo. ¿Influyen tus ideas políticas en la forma en la que escribes en Twitter?

En los últimos años se han desarrollado nuevas técnicas para analizar lo que escribe la gente en las redes sociales. Varios estudios se han centrado en entender si distintos grupos (como liberales y conservadores) escriben de forma distinta. Por ejemplo, en muestras estadounidenses se ha visto que los Demócratas usan de forma más frecuente palabras enfocadas al entretenimiento y la cultura, mientras que los Republicanos enfatizan la identidad de grupo, tienen más influencias religiosas, y usan menos tacos (Sylwester & Purver, 2015). Además de distinguir entre conservadores y liberales, utilizando el análisis de textos es posible encontrar diferencias entre los más moderados y los más extremistas de cada grupo (Preotiuc-Pietro et al., 2017). Los extremistas (independientemente de ser liberales o conservadores) expresan más emociones negativas y más palabras relacionadas con el enfado (Frimer et al., 2019). Estas investigaciones demuestran que analizando tuits es posible distinguir entre conservadores y liberales, además de entre los más moderados y extremistas de cada grupo.

Cada cual es libre de expresar sus propios pensamientos, pero es importante considerar la mejor forma de utilizar los foros públicos. Hay que crear espacios de comunicación en los que las emociones negativas (más comunes en los que tienen ideas extremistas) no sean el centro de atención. Es esencial tener espacios en los que poder debatir y encontrar soluciones a los problemas de nuestra sociedad.

viernes, 1 de enero de 2021

¿Y en tu idioma, en qué parte del cuerpo están las emociones?

Las emociones son conceptos abstractos difíciles de definir. La mayoría de las lenguas utilizan metáforas con partes del cuerpo para poder expresar sentimientos. Por ejemplo, en español cuando tienes una intuición se dice que tienes una corazonada, mientras que la misma idea en inglés se expresa “gut feeling” (sentimiento en el estómago). Los españoles toman decisiones con el corazón mientras que los ingleses lo hacen con el estómago.

La mayoría de las lenguas conceptualizan partes del cuerpo como el lugar donde se encuentran las emociones. Estas partes del cuerpo pueden ser externas (como los ojos y la cara) o internas (como el corazón y el estómago). Las partes externas suelen reflejar la fisiología de las emociones, pero las partes internas son más metafóricas y están muy influenciadas por la cultura (Yu, 2002). La cabeza se suele considerar el lugar donde están las ideas, mientras que los ojos suelen ser el lugar donde residen las emociones (Peña, 2001). En inglés, ruso, y español, al analizar las expresiones lingüísticas es posible observar cómo la gente percibe el enfado prioritariamente en los ojos, la cara, y la boca (Ogarkova & Soriano, 2014).

Es curioso que en español la toma de decisiones está asociada con el corazón y en inglés con el estómago. El corazón suele tener connotaciones de amor, pasión, y emociones intensas. Sin embargo, el estómago está más conectado con la sensación de alarma, el cerebro, y la razón. La cultura española suele considerarse más pasional, mientras que la cultura inglesa suele ser más seria, por lo que estas metáforas pueden estar relacionadas con los estereotipos culturales arraigados a cada lengua.

martes, 1 de diciembre de 2020

¿Cómo influye el lenguaje en tu imaginación?

Como dijo Gustavo Adolfo Bécquer, “el que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo.” La imaginación es una de las habilidades más prodigiosas de los seres humanos, imaginar cosas nos permite cambiar el mundo. ¿Influye la gramática en cómo te imaginas las cosas?

Si lees “Sara está cortando los calabacines” o “Sara ha cortado los calabacines” ¿qué te imaginas? Las dos frases son muy parecidas pero el tiempo verbal hace que en una te imagines la escena de Sara cortando y en la otra te centres en los calabacines ya cortados. En un nuevo artículo con uno de mis colaboradores internacionales (Golshaie & Incera, 2020) hemos observado que el tiempo verbal (está cortando / ha cortado) influye en cómo visualizas la escena. En esta tarea los participantes leen distintas frases para luego decidir si la frase mencionaba un objeto o no. Por ejemplo, después de leer “Sara está cortando los calabacines”, aparece la imagen de un cuchillo en la pantalla y tienes que responder “Ausente”, porque la palabra “cuchillo” no se menciona en la frase. Lo interesante es que después de leer “Sara está cortando los calabacines” los participantes se desvían más hacia la respuesta incorrecta “Presente” que al leer “Sara ha cortado los calabacines.” Al imaginarte a Sara cortando los calabacines también te imaginas el cuchillo, por lo que te cuesta más concluir que el cuchillo no aparece en la frase. Estos resultados indican que el tiempo verbal determina cómo nos imaginamos una escena.

Si al hablar de un problema dices “se está solucionando” en vez de “se ha solucionado”, es probable que más gente se ponga a imaginar soluciones, ¿cómo lo estarán solucionando? Es posible que cambiar el tiempo verbal sea una forma de ayudar a la gente a imaginar un mundo mejor.

domingo, 1 de noviembre de 2020

¿Qué significa pedir un deseo?

El otro día vi un tweet que me encantó: “En español, los deseos se piden. En inglés, los deseos se hacen (make a wish). En polaco, se piensa (pomyśl życzenie) y en turco se sostiene el deseo (dilek tutmak).” (@E_Bujakiewicz).

La etimología es el estudio del origen de las palabras. En español “pedir un deseo” implica desear algo y actuar en consecuencia para conseguirlo. Esta expresión añade una nota de acción en cuanto al modo de conseguir el deseo: expresando, reclamando el cumplimiento de este deseo (Jaén, 2007). En inglés la palabra “wish” (deseo) viene del inglés antiguo (wȳscan) que a su vez viene de las lenguas germánicas. La expresión “pozo de los deseos” (wishing well) aparece por primera vez en 1819 y relaciona la idea de pedir un deseo con un pozo de agua al que hay que acudir para que el deseo se cumpla. Es interesante cómo las traducciones literales del polaco “pensar” y del turco “sostener” un deseo tienen connotaciones distintas. Parecen expresiones más relacionadas con el estado interno de las personas que con la acción de conseguir algo. Las expresiones metafóricas son muy comunes ya que vienen de las experiencias de la vida cotidiana. Además, dicen mucho sobre el idioma que las emplea y sobre la forma en que los que hablan ese idioma entienden su entorno. Aunque en distintas lenguas se usan metáforas diferentes, estas expresiones transmiten la cultura y la historia de esos lugares (Deignan, 2003).

La forma de pedir un deseo es diferente en lenguas distintas. Es interesante considerar hasta qué punto estas diferencias lingüísticas influyen en las acciones de las personas que hablan ese idioma. ¿Estás list@ para pedir un deseo y conseguir tus sueños?
…que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. 
― Pedro Calderón de la Barca

jueves, 1 de octubre de 2020

¿Te entienden menos al llevar mascarilla?

Mi madre es enfermera en un centro de salud y cuando tiene consultas le gusta vacilar con los pacientes. Debido a la pandemia del COVID-19 ahora siempre lleva mascarilla cuando trabaja, y se ha dado cuenta de que a veces los pacientes no pillan su ironía. Con la mascarilla no se te ve la cara, por lo que tu interlocutor no ve que estás sonriendo y puede que no entienda que estás de broma.

El efecto negativo de las mascarillas en la comunicación es doble: al cubrir la cara hay mucha información visual que se pierde y al cubrir la boca hay mucha información acústica que se pierde (Branda, 2020). La cara es una de las mejores formas de comunicación que tenemos los humanos. Con solo mirar la cara de alguien podemos sacar conclusiones sobre su identidad, género, edad, raza, orientación sexual, salud física, estado emocional, personalidad, dolor, e incluso su estatus social (Jack & Schyns, 2015). En un experimento muy interesante evaluaron el efecto de las mascarillas en la comunicación entre pacientes y doctores (Wong et al., 2013). De un grupo de más de mil pacientes, la mitad tuvieron consulta con un doctor con mascarilla y la otra mitad con un doctor sin ella. Los doctores con mascarilla fueron percibidos como mucho menos empáticos. Curiosamente si el paciente les conocía de antes, el efecto negativo de la mascarilla era más acusado. Es importante ser consciente de los efectos sociales de llevar mascarilla para poder contrarrestarlos.

Para mejorar la comunicación mientras se lleva mascarilla es preferible estar de cara al oyente, hablar despacio y claro, repetir lo que no se haya entendido, minimizar el ruido ambiental, y transmitir la información importante por escrito. Además, si te gusta vacilar, es mejor que empieces diciendo “estoy de broma” no vaya a ser que no se te entienda bien y tu interlocutor se mosquee.

martes, 1 de septiembre de 2020

¿Es la risa un tipo de lenguaje?

Durante mi Erasmus me acuerdo de reírme un montón. Tengo recuerdos muy vívidos de estar en Irlanda desternillándome de la risa. No sé de qué nos reíamos, pero sí tengo la impresión de que no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Sobre todo en conversaciones con otros Erasmus para los que el inglés era su segunda lengua, entre la mímica y la falta de sentido que tenían las palabras que intentábamos usar (la mayoría “robadas” de nuestra lengua materna), no había quien se entendiese. Aun así, me acuerdo de que me lo estaba pasando genial.

La risa y el lenguaje humano están muy relacionados. Al hacernos bípedos, los humanos desarrollamos el suficiente control sobre nuestra respiración para poder hablar y reír. La risa es una forma de comunicación no verbal que normalmente resulta en interacciones positivas y cooperativas, es una vocalización social que no es típica en situaciones en las que una persona está sola (
Provine, 2004). Es importante recalcar que el significado de la risa transciende barreras culturales y lingüísticas, ya que reírse es una forma universal de expresar cooperación (Bryant et al., 2016). Además, la forma en que te ríes puede comunicar si tienes un estatus social alto, por ejemplo con una risa dominante y desinhibida, o si tienes un estatus social más bajo, por ejemplo si tienes una risa más sumisa (Oveis et al., 2016).

En mi Erasmus es muy posible que, al no entendernos muy bien, usáramos la risa para sentirnos más unidos. Aunque no sepas lo que la otra persona te intenta contar, si os reis juntos la situación es mucho más divertida. Al principio del año en Irlanda muchos teníamos serias dificultades para comunicarnos, por lo que (sin ser conscientes de ello) es muy posible que usáramos la risa para hacer piña. Reírse es crucial para el bienestar físico y mental, por lo que es importante tener el tiempo y a la gente con la que echarte unas risas.

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Sara Incera obtuvo la Licenciatura en Psicología en la Universidad de Salamanca, el Doctorado en Psicología en la Cleveland State University, y actualmente reside en Lexington (EEUU) donde trabaja como profesora universitaria en la Eastern Kentucky University.

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